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Ocio, turismo cultural y monumentos de Madrid |
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La reina Isabel manda a instancias del Concejo la eliminación de los fosos y bastiones con los que el Marqués de Villena defensor de la Beltraneja había convertido el Alcázar en una fortaleza y para agradecer el apoyo y compensar los desastres de la guerra vividos por los madrileños, aprueban una medida consistente en liberarles de los impuestos, lo que impulsa una rápida restauración de la ciudad y atrae a numerosas gentes que se vienen a vivir a Madrid. Los reyes, aunque sus estancias en la villa son muy cortas y espaciadas, se preocupan mucho por impulsar la ciudad, y establecen muchas medidas y ordenanzas: se toman medidas para una mejor iluminación de las calles, se estipula la altura y anchura de las ventanas de los edificios, se limita la velocidad de circulación de los carruajes, se prohibe el uso de arma. Se ordena derribar la muralla medieval para evitar que de nuevo se pueda convertir en una plaza fuerte; y también se intenta evitar la suciedad de forma que cada vecino se haga cargo de la limpieza de la parte de la calle que les corresponda y se prohibe que los animales domésticos puedan pasear libremente por las calles de la ciudad. Se crean medidas para organizar los mercados para evitar la venta de comida en malas condiciones. Crean los reyes un tribunal de justicia que presiden cada viernes para juzgar éllos mismos las demadas que ante él se produzcan.
Tras las muertes de los Reyes Católicos y la incapacitación de Doña Juana por graves indicios de locura, el Cardenal Cisneros nombrado regente, fija su residencia en Madrid. A los días de la muerte de Fernando el Católico, el Cardenal Cisneros ordena al Corregidor de Madrid que alce pendones por el Rey Carlos de Castilla. En una ceremonia celebrada en la antigua sala municipal de la iglesia de San Salvador y con asistencia del pueblo Don Carlos fue proclamado rey, junto a su madre Doña Juana. En 1517 muere cuando va al encuentro de Carlos I, quien había desembarcado en Asturias unos días antes.
Con la llegada de Carlos I (elegido emperador como Carlos V de Alemania en 1519) llega el malestar de las ciudades castellanas, porque es un rey que esta poco en nuestro país, que desconoce el idioma y las costumbres, y que introduce a extranjeros en los puestos de responsabilidad. Subordina los intereses de Castilla a los de Flandes y el Imperio, usando las riquezas de ésta. Establece “el servicio”, impuesto destinado a sufragar los gastos del monarca en el extranjero. Este es el motivo por el que se acaban sublevando varias ciudades (Toledo, Segovia Salamanca y Madrid), y que acaba con el alzamiento de armas. Se considera que fue la primera revolución moderna, precursora de la Revolución Francesa. Todos fueron a Tordesillas a buscar el apoyo de la reina Juana I, que estaba recluida.